sábado, 6 de junio de 2009

Tratamiento antineoplásico basado en la inmunidad



03 JUN 09 | Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO)
Tratamiento antineoplásico basado en la inmunidad
Los expertos aseguran que otros métodos diseñados para cada paciente podrían funcionar para cánceres de piel, estómago y otros.


Healthfinder

Por Amanda Gardner

En un estudio reciente, los pacientes de linfoma folicular no Hodgkin que recibieron una vacuna fabricada a partir de sus propias células del cáncer pasaron más de 44 meses sin recaídas, en comparación con apenas 30.6 meses para los que no recibieron la vacuna.

El ensayo sobre la vacuna era uno de varios estudios sobre la revolucionaria "medicina personalizada" presentados el domingo en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO) en Orlando, Florida.

El método pretende atacar con fuerza el cáncer diseñando tratamientos según la propia genética o enfermedad del paciente, entre otros factores.

El estudio sobre el linfoma difiere de otros ensayos sobre vacunas en que la herramienta fue específica para los pacientes, explicó en una conferencia de prensa el Dr. Stephen Schuster, autor del estudio y profesor asociado de la facultad de medicina de la Universidad de Pensilvania.

Según los expertos, los hallazgos podrían señalarle un sentido totalmente nuevo al uso de las vacunas para el cáncer.

"Lo novedoso de las vacunas es que se individualizaron para cada paciente y que se dirigieron contra un blanco específico del cáncer", señaló el Dr. Louis Weiner, director del Centro oncológico integral Lombardi de Georgetown en Washington, D. C. "Muchas vacunas se dirigen contra blancos relacionados con el cáncer y siempre se corre el riesgo de que dañen células normales".

Sin embargo, la vacuna contra el linfoma es "casi como una ''bomba inteligente'' en el sistema inmunitario", anotó Weiner. "Sólo ataca las células malignas y eso es muy atractivo".

Para este ensayo de fase III, 76 pacientes que habían estado en remisión durante al menos seis meses luego de la quimioterapia fueron inyectados con BiovaxID, una vacuna diseñada a partir de tejidos cancerosos obtenidos de cada paciente. La mezcla también contenía compuestos diseñados para acrecentar el efecto de la vacuna.

Estas vacunas individualizadas tardaron cerca de tres meses en desarrollarse. Cada paciente recibió cinco inyecciones en un lapso de seis meses.

"La vacuna se dirige a la proteína idiotipo en la superficie celular [de las células B cancerosas en el linfoma folicular]. La proteína es única para las células del cáncer y varía de paciente a paciente", explicó Schuster. "La vacuna de idiotipo con moléculas estimulantes inmunitarias mejoró la supervivencia libre de la enfermedad luego de la quimioterapia".

Sin embargo, en comparación con otros ensayos de fase III con vacunas contra el cáncer, "la remisión antes de recibir la vacuna podría ser un prerrequisito para obtener algún beneficio, o al menos uno que sea estadísticamente significativo", agregó.

Otro ensayo de fase III para otra vacuna contra el cáncer, esta para el melanoma avanzado, también logró resultados promisorios, lo que marca la primera evidencia de beneficio clínico de la vacuna en pacientes de melanoma.

Esta vez, los investigadores agregaron a la terapia convencional una nueva vacuna contra el cáncer llamada péptido gp100:209-217(210M).

"En el pasado, lo que hemos intentado hacer en el campo de la inmunología del cáncer es atacar los tumores un agente a la vez. Ahora estamos empezando a combinar agentes para una terapia efectiva", aseguró el Dr. Patrick Hwu, autor principal del estudio y jefe de melanoma en el Centro oncológico M.D. Anderson de la Universidad de Texas en Houston. "Aquí nuestro método fue combinar la vacuna con la interleuquina 2 para lograr que las células inmunitarias atacaran el tumor. Todos los métodos inmunitarios intentan lograr que las células T ataquen el tumor. La vacuna permite a los ''soldados'' pasar por un campamento militar, inicia su entrenamiento. Los soldados luego se multiplican y se convierten en un ejército de gran tamaño que luego puede atacar los tumores para acabarlos".

Los pacientes que recibieron la vacuna tuvieron una supervivencia general más larga, 17.6 meses en comparación con 12.8 para los controles, pero eso no se consideró estadísticamente significativo. También experimentaron supervivencia libre de avance de la enfermedad de 2.9 meses, frente a 1.6 meses para los que no recibieron la vacuna. Lo que es mejor, el 22 por ciento experimentó reducción en el tamaño de los tumores, en comparación con apenas el 9.7 por ciento del grupo de quimioterapia.

"Este es uno de los primeros ensayos en mostrar que las vacunas contra el cáncer pueden ser eficaces", señaló Hwu. "Este es el más mortal de los cánceres de piel y, cuando hace metástasis, la supervivencia media no alcanza al año. Necesitamos urgentemente métodos nuevos".

"Este es el primer ensayo prospectivo aleatorizado de esta combinación", señaló la Dra. Margaret von Mehren, oncóloga del Centro oncológico Fox Chase de Filadelfia. "Lo que me impresionó fue la diferencia en la supervivencia a seis meses entre los dos grupos. Eso es muchísimo tiempo para un melanoma metastásico".

También en la reunión, los investigadores mostraron por primera vez que trastuzumab (Herceptin), un fármaco biológico con objetivos muy específicos que se usa ampliamente para tratar algunos tipos de cáncer de mama, también podría ser efectivo para pacientes de cánceres gástricos avanzados que también usan quimioterapia.

"Éste es el primer biológico en mostrar beneficios para la supervivencia en el cáncer gástrico avanzado"; señaló el Dr. Eric Van Cutsem, autor del estudio y profesor del Hospital universitario Gasthuisberg de Lovaina (Bélgica). "Redujo el riesgo de muerte en un 26 por ciento".

Herceptin se dirige a los receptores HER2 presentes en las células de cáncer de mama en cerca de la cuarta parte de los pacientes. Según el equipo, en este ensayo, el mismo receptor se detectó en células malignas en cerca del 22 por ciento de los pacientes de cáncer gástrico.

La gente que recibió Herceptin vivió una media de 13.8 meses frente a 11.1 para los que solo recibieron quimio. Según Cutsem, los pacientes de cáncer de estómago avanzado generalmente sólo viven una media de nueve a once meses.

Recomendó hacer pruebas de HER2 en cáncer gástrico inmediatamente. En lugar de simplemente repetir el ensayo, presionó por ensayos que exploren maneras nuevas y diferentes de usar el medicamento.

"Este es un estudio extremadamente importante que muestra que, para una minoría significativa de pacientes, ésta es la primera terapia no citotóxica que ha tenido algún tipo de efectividad contra este tipo de cáncer", señaló el Dr. Sonali Smith, profesor asociado de medicina del Centro médico de la Universidad de Chicago, quien moderó la conferencia de prensa. "Yo consideraría esto sumamente promisorio y repetir este estudio no ayuda a los pacientes.

Y en otro ejemplo de atención del cáncer más dirigida y personalizada, científicos de Francia informaron sobre un posible marcador biológico, una proteína conocida como MSH2, que podría predecir a qué pacientes de cáncer de pulmón no microcítico les va mejor con quimioterapia basada en cisplatina.

MSH2 pertenece a una familia de genes reparadores del ADN. La ironía es que también reparara el ADN dañado por la quimioterapia. No sorprende, entonces, que los pacientes que tenían bajos niveles de MSH2 o nada de ella respondieran mejor al tratamiento con cisplatina que los que tenían niveles más altos.

"Los hallazgos repiten los de un estudio anterior que mostró resultados similares con un gen reparador del ADN distinto, el ERCC1", anotó el Dr. George Simon, director del programa de oncología torácica del Centro oncológico Fox Chase de Filadelfia. "Cuando estos dos genes se toman en combinación, parecen predecir mejor que el ERCC1 solo".

(FUENTES: Louis M. Weiner, M.D., director, Lombardi Comprehensive Cancer Center, Georgetown University, Washington, D.C.; George Simon, M.D., director, thoracic oncology program, Fox Chase Cancer Center, Philadelphia; Margaret von Mehren, M.D., medical oncologist, Fox Chase Cancer Center, Philadelphia; May 31, 2009, news conference with Sonali Smith, M.D., associate professor, medicine, University of Chicago Medical Center; Stephen J. Schuster, M.D., associate professor, University of Pennsylvania School of Medicine, Philadelphia; Eric Van Cutsem, M.D., Ph.D., professor, University Hospital Gasthuisberg Leuven, Belgium; Patrick Hwu, M.D., melanoma chief, University of Texas M.D. Anderson Cancer Center, Houston, American Society of Clinical Oncology annual meeting, Orlando, Fla. )

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