lunes, 24 de mayo de 2010

La autofagia esconde una clave del 'secreto de la longevidad' - DiarioMedico.com

DiarioMedico.com
ESPAÑA
RESVERATROLY ESPERMIDINA, COMPUESTOS NATURALES QUE LA FAVORECEN
La autofagia esconde una clave del 'secreto de la longevidad'
Guido Kroemer, director de Investigación del Instituto Nacional de la Salud e Investigación Médica, en el Instituto Gustave Roussy, en Villejuif (París), ha explicado las líneas de la hipótesis sobre la que trabaja, por la que la autofagia celular tiene una llave de la longevidad.


Sonia Moreno - Martes, 25 de Mayo de 2010 - Actualizado a las 00:00h.

El grupo de Guido Kroemer estudia cómo la inducción de la autofagia celular por medio de métodos farmacológicos o genéticos puede aumentar la longevidad. Sus trabajos se realizan fundamentalmente en modelos animales, como la mosca de la fruta, el nematodo C. elegans y el ratón, lo que significa que las conclusiones a las que han llegado todavía deben dar un gran salto hasta poder aplicarse a los seres humanos. Sin embargo, el científico, haciendo gala de un jovial sentido del humor, resume sus hallazgos en dos recomendaciones: comer en días alternos y el día que toque, asegurar una buena cantidad de resveratrol y espermidina. En realidad, estas directrices son una manera telegráfica de transmitir por dónde se dirige una de las líneas de investigación en el envejecimiento más prometedoras de la actualidad, y que el científico ha expuesto a su paso por Madrid con motivo de su participación en la Lección Conmemorativa Jiménez Díaz.

Como explica Guido Kroemer, "estamos investigando el papel de la autofagia celular en el proceso del envejecimiento y los mecanismos por los que dicha autofagia puede proteger a nuestras células".

En el envejecimiento intervienen dos factores conjuntos: la degeneración del genoma y la de las funciones citoplasmáticas

Según ha demostrado Kroemer en diferentes publicaciones, cuando se provoca periódicamente un aumento de la autofagia en la célula, se incrementa la renovación, el recambio de la parte citoplasmática celular, es decir, todo lo que no está en el núcleo y que no se encuentra directamente conectado al ADN cromosómico.

"Pensamos que en el proceso del envejecimiento de los animales, incluidos los seres humanos, intervienen dos factores de forma conjunta: una es la degeneración continua del genoma, por la acumulación de mutaciones; de hecho, existen enfermedades que conllevan un envejecimiento acelerado causado por las mutaciones continuadas en el ADN nuclear. El segundo factor es la destrucción paulatina de funciones citoplásmicas, enzimáticas, de organelas, que conlleva a la disfunción de la célula y que finalmente termina con su pérdida de función o con la muerte".

A efectos prácticos, esta investigación se traduce en hallar medidas que puedan aumentar la longevidad de los mamíferos; por ejemplo, la restricción calórica continua o intermitente (de ahí los días alternos). Kroemer destaca el interés sobre esta última, pues parece aumentar la esperanza de vida sin disminuir el peso. Con todo, "creemos que la relación del aumento de la longevidad con la reducción de la masa corporal se debe a un estímulo intermitente de la autofagia durante el periodo de ayuno".

La restricción calórica, según se ha visto en modelos animales, prolonga la longevidad, y si el ayuno es intermitente no disminuye el peso

Términos farmacológicos
Siguiendo con la vía práctica pero ahora en términos farmacológicos, se ha podido mostrar que la rapamicina, el resveratrol y la espermidina pueden prolongar el tiempo de vida gracias a su acción en la autofagia. "El problema es que la rapamicina es un inmunosupresor que produce efectos secundarios importantes; además, no sabemos mucho sobre los efectos de los polifenoles como el resveratrol ni tampoco los de la espermidina si se emplean de manera continua en el hombre".

La mayoría de estos datos se han obtenido a partir de experimentos con la Drosophila melanogaster y el nematodo Caenorhabditis elegans, que pueden cerrarse en unas tres o cuatro semanas; en modelos mamíferos, como el ratón, que constituyen el siguiente paso en estas investigaciones, el tiempo requerido se alarga hasta los tres o cuatro años.

No obstante, grupos como el del Centro Nacional de Investigación en Primates, de la Universidad de Wisconsin (Madison), publicó un trabajo en julio pasado en la revista Science sobre restricción calórica en monos rhesus, en el que se demostraban los beneficios de esta intervención en cuanto a la salud y la esperanza de vida de estos animales. Pero no puede afirmarse, matiza Kroemer, que todos estos datos sean extrapolables al hombre.

LA ESPERMIDINA, UN VALOR EN ALZA

Uno de los trabajos más recientes, y que apareció hace unos meses en Nature Cell Biology, del equipo de Guido Kroemer ha demostrado que la espermidina puede aumentar la longevidad. La espermidina es un compuesto presente de forma natural en muchos alimentos, como la soja y ciertos cítricos. Esta molécula se une de forma espontánea al ADN y sus concentraciones se reducen a medida que se envejece. La espermidina, además, es necesaria para el crecimiento y la maduración de las células. En un experimento estos científicos demostraron que al administrar la molécula a la mosca de la fruta, el nematodo y la levadura se prolongaba la vida de estos organismos, un efecto que también se vio al aplicarla a células inmunes humanas en cultivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario