miércoles, 19 de octubre de 2011

Es fácil confundir medicamentos y caramelos: MedlinePlus

 

Es fácil confundir medicamentos y caramelos

En un estudio realizado por dos niñas de una escuela primaria, los bebés y los maestros se confundieron el veinte por ciento de las veces

Dirección de esta página: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_117687.html
(*estas noticias no estarán disponibles después del 01/16/2012)

Traducido del inglés: martes, 18 de octubre, 2011 HealthDay Logo
Imagen de noticias HealthDay LUNES, 17 de octubre (HealthDay News) -- Cuando se trata de diferenciar entre los caramelos y algunos fármacos, los maestros son casi igual de propensos a cometer un error que los niños de kindergarten, según una investigación reciente
llevada a cabo por dos emprendedoras estudiantes de primaria.

Casey Gittelman, que ahora tiene 12 años de edad, y su amiga Eleanor Bishop, mostraron un botiquín especial lleno de medicinas y caramelos a maestros y alumnos de kindergarten en la Escuela Primaria Ayer en Cincinnati, para ver qué tan bien podían distinguir entre ambos.

"Nadie pudo diferenciar bien entre un fármaco y un caramelo", señaló Gittelman, que actualmente está en séptimo curso. "A los niños que no podían leer les fue peor", añadió.

Gittelman presentará los hallazgos el lunes en la Conferencia y exhibición nacionales de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP), en Boston.

Treinta maestros y treinta estudiantes de kínder fueron seleccionados para participar en el estudio. El padre de Gittelman, el Dr. Michael Gittelman, pediatra del Centro Médico del Hospital Pediátrico de Cincinnati, ayudó a las niñas con el estudio. El Centro de Información sobre Drogas y Venenos del hospital proveyó el botiquín, especialmente abastecido.

Los pequeños estudiantes pudieron distinguir entre dulces y medicinas el 71 por ciento de las veces. A los maestros les fue ligeramente mejor, distinguiendo medicamentos de dulces el 78 por ciento de las veces. Apenas 67 por ciento de los niños que aún no podían leer pudieron identificar correctamente qué era un dulce y qué era una medicina.

Los dulces conocidos como Sweet Tarts se confundieron comúnmente con Tums (53 por ciento) o con Mylanta (53 por ciento). La mitad de las veces, los dulces Reese's Pieces se confundieron con Sine-Off, un medicamento descongestionante. Y los dulces M&M se confundieron con Coricidin el 43 por ciento de las veces. Coricidin es otro fármaco descongestionante.

Según el estudio, los medicamentos y los dulces de forma circular y que tenían colores y un tono similares sin marcas distintivas eran los que se identificaban erróneamente con mayor facilidad.

"La FDA trabaja mucho para intentar hacer que los medicamentos sean agradables para los niños. Pero es difícil conseguir el equilibrio entre hacer que un niño esté dispuesto a tomar un fármaco sin que sea tan sabroso que lo quiera tomar todo el tiempo. No es una ciencia fácil", aseguró el Dr. Robert Squires, director clínico de gastroenterología pediátrica del Hospital Pediátrico de Pittsburgh.

"Creo que si las compañías que fabrican los medicamentos lograran que se parecieran menos a los dulces, ocurrirían menos ingestiones accidentales en los niños", señaló Gittelman.

También enfatizó que es importante mantener los medicamentos bajo llave y en sus paquetes originales. Casi una cuarta parte de los maestros del estudio apuntaron que los medicamentos no estaban bajo llave o fuera de alcance en sus viviendas.

Un segundo estudio, llevado a cabo por adultos y que será presentado en la misma reunión, halló que en 24 viviendas con niños entre los 2 y los 6 años, el 22 por ciento de los medicamentos no se guardaban de forma segura. Esto incluía 30 por ciento de los fármacos que contenían acetaminofén (Tylenol).

Ese hallazgo es particularmente importante debido a que el acetaminofén puede ser tóxico para los niños cuando se consume en dosis mayores a las aprobadas.

Pero, apuntó Squires, es comprensible que los padres subestimen el riesgo del acetaminofén. "Cuando se puede entrar a una de esas grandes tiendas y comprar suficiente acetaminofén para matar a 30 personas, pensar que es nocivo resulta difícil", explicó.

"No quiero que la gente tema al acetaminofén. Es un medicamento muy bueno cuando se toma a la dosis estándar", dijo Squires. Pero cuando se toma en grandes cantidades, el fármaco puede causar insuficiencia hepática. "Datos recientes sugieren que alrededor del 12 por ciento de la insuficiencia hepática aguda en los niños tiene que ver con el acetaminofén. Y alrededor de un tercio de los niños que intentan suicidarse entre los 10 y los 17 años toman demasiado acetaminofén", anotó Squires.

Los fármacos combinados para el resfriado y la gripe con frecuencia contienen acetaminofén, pero las personas podrían no darse cuenta, y tomarse otra dosis del fármaco además del medicamento contra el resfriado. "No se trata necesariamente de una sola sobredosis, sino en un periodo prolongado de tiempo, como cuando se tiene gripe", dijo Squires.

Debido a que ambos estudios se presentaron en una reunión médica, sus datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Casey Gittelman, seventh-grader, Cincinnati, Ohio; Robert Squires, M.D., clinical director, division of pediatric gastroenterology, Children's Hospital of Pittsburgh; Oct. 17, 2011, presentations, American Academy of Pediatrics National Conference and Exhibition, Boston
HealthDay
Más noticias de salud en:
Seguridad con medicamentos y equipos médicos
Seguridad del niño
Es fácil confundir medicamentos y caramelos: MedlinePlus

No hay comentarios:

Publicar un comentario