sábado, 26 de septiembre de 2026

Lo que no se nombra no existe: el síndrome ovárico metabólico poliendocrino ejemplificando la evolución de la taxonomía médica María Nayeli Ortega Villegas

https://espanol.medscape.com/viewarticle/que-no-se-nombra-no-existe-s%C3%ADndrome-ov%C3%A1rico-2026a1000zla?src= Durante mucho tiempo no ha habido reglas muy claras sobre el nombramiento de las enfermedades; por ejemplo, nombrarlas tras la persona que las identificaba, como el linfoma de Hodgkin, o términos que se han abandonado por el estigma que generaron y la imprecisión para describir los síntomas de una persona, como la "histeria". Existe bastante evidencia acerca de cómo la nomenclatura médica puede favorecer ciertos estigmas tanto en el personal de salud como en quienes reciben atención médica y la población en general, además de influir en el abordaje de desafíos sanitarios y las interrogantes planteadas por quienes las investigan. Finalmente, son las y los pacientes quienes viven las últimas consecuencias de una patología con denominación inexacta desde cómo entienden su afección hasta recibir un tratamiento insuficiente.[1]

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