viernes, 4 de septiembre de 2026

Avances hacia una vacuna personalizada de ARN mensajero para el melanoma Amparo Tolosa, Genotipia

Avances hacia una vacuna personalizada de ARN mensajero para el melanoma Amparo Tolosa, Genotipia agosto 27, 2026 Una vacuna personalizada basada en ARN mensajero combinada con inmunoterapia estándar, podría ser el próximo gran avance contra el melanoma. La vacuna se fabrica a medida para cada paciente a partir de las mutaciones de su propio tumor y codifica hasta 34 neoantígenos distintos para entrenar al sistema inmunitario a reconocer las células cancerosas. Hace poco más de 5 años las vacunas de ARN frente a COVID-19 demostraron que era posible introducir en el organismo instrucciones genéticas con capacidad para enseñar al sistema inmunitario a reconocer una amenaza concreta. Desde entonces, diferentes grupos de investigación han tratado de trasladar ese mismo principio a la oncología, con un matiz importante: en lugar de dirigirse contra un virus, las vacunas terapéuticas contra el cáncer se diseñan para reconocer las mutaciones únicas de cada tumor. Algunos ejemplos prometedores de esta estrategia son las vacunas de ARN diseñadas frente al cáncer de pulmón o el cáncer de páncreas que se están probando en diversos ensayos clínicos. https://genotipia.com/genetica_medica_news/vacuna-terapeutica-arn-melanoma/?utm_medium=email&_hsenc=p2ANqtz-98lRIyUTN_MVF8qjJSCLecz7dU4cSYdCU0LUK6vDs3bfyQJIodh3zApDEpfQCX53RRDJWP-X9IMNU-J1BTscRehXE1eQ&_hsmi=144840094&utm_content=144848639&utm_source=hs_email ARN mensajero, ahora contra el cáncer Desde que las vacunas de ARN mensajero demostraron su potencial durante la pandemia ha existido un gran interés en trasladar su eficacia al terreno de la oncología. En esta dirección Moderna y Merck han anunciado resultados positivos de una vacuna personalizada frente al melanoma. Una vacuna hecha a medida del tumor La vacuna, intismeran autogene, se fabrica a partir de las mutaciones del tumor de cada paciente. Tras secuenciar el tumor, se seleccionan hasta 34 neoantígenos y se codifican en ARN mensajero para entrenar a los linfocitos T a reconocer células tumorales específicas. La vacuna se administra tras la cirugía en pacientes de alto riesgo junto a pembrolizumab, el tratamiento inmunoterápico estándar. Un hito con preguntas abiertas Los datos disponibles apuntan a que la vacuna mejora la supervivencia libre de recaída y de metástasis a distancia frente a la terapia con pembrolizumab solo. Sin embargo, todavía faltan datos completos. En cualquier caso, el avance refuerza el potencial de las vacunas terapéuticas y personalizadas contra el cáncer. Eso sí, asumiendo un beneficio real, quedan retos en cuanto al coste, escalabilidad y acceso.

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