lunes, 1 de septiembre de 2014

La senescencia comienza en el desarrollo embrionario y ayuda a remodelar tejidos - DiarioMedico.com

La senescencia comienza en el desarrollo embrionario y ayuda a remodelar tejidos - DiarioMedico.com



MECANISMO ESENCIAL

La senescencia comienza en el desarrollo embrionario y ayuda a remodelar tejidos

Los estudios más recientes muestran que este proceso no es sinónimo de envejecimiento. Investigadores del CNIO repasan en 'Nature Reviews' los últimos avances publicados.
María Sánchez-Monge. Madrid | Maria.Sanchez@diariomedico.com   |  01/09/2014 00:00
  

Daniel Muñoz-Espín y Manuel Serrano
Daniel Muñoz-Espín y Manuel Serrano en su laboratorio del CNIO. (Mauricio Skrycky)
El término senescencia debería redefinirse, por lo menos cuando se aplica la fisiología humana. Según el diccionario de la RAE, el adjetivo senescente significa que "empieza a envejecer". La senescencia celular, ni es sinónimo de envejecimiento, ni es intrínsecamente negativa para el organismo. Es un proceso que sirve para eliminar células dañadas y culmina con la remodelación de los tejidos. Ahora bien, no conviene ensalzar en exceso sus virtudes; como ocurre con tantas cosas buenas, también tiene un lado negativo.
La senescencia celular es un mecanismo esencial que nos acompaña durante toda nuestra vida. De hecho, se ha observado que juega un papel clave incluso durante el desarrollo embrionario. Así lo ha apreciado el equipo que dirige Manuel Serrano, uno de los principales expertos mundiales en senescencia, en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
Serrano es el autor, junto a Daniel Muñoz-Espín, también del CNIO, de una revisión sobre la materia que se ha publicado recientemente en Nature Reviews. Este último ha explicado a Diario Médico que es un proceso que, "además de jugar un papel muy importante en diferentes enfermedades, como puede ser el cáncer, también tiene una función relevante en el desarrollo embrionario. Serviría para la remodelación de tejidos, la morfogénesis y la organogénesis".
En esencia, la senescencia es una parada estable del ciclo celular en respuesta a diferentes formas de estrés celular. Las células senescentes secretan citocinas, quimiocinas, factores de crecimiento, proteasas..., que recluta el sistema inmune, encargado de eliminar esas células dañadas.
  • El agente terapéutico prosenescente más avanzado es palbociclib, un inhibidor de CDK4 con resultados muy prometedores en los ensayos clínicos
Tal y como precisa Serrano, "en muchos casos se ha visto que la apoptosis y la senescencia son dos respuestas que suelen ir juntas". Una de las principales diferencias entre ambas es que la apoptosis no va asociada a una respuesta inflamatoria. De ahí que el subsiguiente proceso de remodelación no sea tan eficiente. "En la apoptosis, las células mueren y se acabó. En la senescencia, reclutan una respuesta inflamatoria que favorece que haya una remodelación del tejido", aclara.
Esa reestructuración se plasma, por ejemplo, en la eliminación de estructuras transitorias en el desarrollo embrionario. Así, el mesonefros es un sistema renal que desaparece para dejar paso al riñón definitivo.
Papel reparador
Tras el nacimiento y a lo largo de toda la vida del individuo, la senescencia se activa cuando hay un daño celular, para evitar que se extienda. De ahí su papel beneficioso en patologías como la fibrosis hepática, la hipertensión pulmonar o la ateroesclerosis. Sin embargo, en otras patologías se produce una acumulación de células senescentes, que no se eliminan de manera eficiente. "Se genera un área estable de células que están paradas en su ciclo y crean una respuesta inflamatoria crónica", apunta Muñoz- Espín. Es lo que ocurre, sin ir más lejos, en la obesidad: el tejido adiposo senescente no se elimina y, según Serrano, "pasa a ser parte del problema".
Terapias
En concordancia con esta dualidad de la senescencia, que resulta beneficiosa en unos casos y perjudicial en otros, se están desarrollando terapias tanto pro como antisenescencia. El exponente más avanzado de las primeras sería el fármaco palbociclib, un inhibidor de CDK4 que se encuentra en fase III y que, en palabras de Serrano, "está teniendo un éxito enorme en los ensayos clínicos, sobre todo en cáncer de mama".
El equipo del CNIO trabaja, junto a José Ramón Murguía y Ramón Martínez, de la Universidad Politécnica de Valencia, en una terapia antisenescente basada en unas nanopartículas que se pueden cargar con diversos compuestos y liberan su contenido específicamente en las células senescentes. De momento, sus estudios se centran en ratones con fibrosis pulmonar o adenomas de pulmón.
La mayoría de los tratamientos se encuentran en fases iniciales de desarrollo. No en vano, el conocimiento sobre la senescencia es limitado. Por citar solo un ejemplo, todavía no se comprende bien la regeneración de tejidos tras la eliminación de las células dañadas. "El papel de las células madre se ha diluido. Cada vez hay más datos de que, cuando hay daño en un tejido, muchas células que no son células madre se convierten en ellas", señala Serrano.

La ausencia de células T Vd2+ crea inmunidad frente a malaria - DiarioMedico.com

La ausencia de células T Vd2+ crea inmunidad frente a malaria - DiarioMedico.com



ANÁLISIS EN UGANDA

La ausencia de células T Vd2+ crea inmunidad frente a malaria

Un estudio en una población ugandesa sugiere que la disfunción de estos linfocitos en algunos niños representa una ventaja evolutiva para el parásito.
Redacción. Madrid. | dmredaccion@diariomedico.com   |  01/09/2014 00:00
  
Imagen microscópica del parásito 'Plasmodium falciparum'.
Imagen microscópica del parásito 'Plasmodium falciparum'. (DM)
El análisis de un grupo de menores de una población rural de Uganda aporta nuevos datos sobre cómo ha evolucionado el sistema inmune para poder combatir los episodios repetidos de malaria, hasta el punto de conferir inmunidad frente al desarrollo de la patología.
Un equipo de investigadores liderado por Prasanna Jannathan, de la Universidad de California en San Francisco, revela en un estudio que se publica en el último número de Science Translational Medicine que los niños frecuentemente expuestos al parásito que presentaban inmunidad clínica tenían en común la desaparición de un tipo específico de linfocitos T, denominados Vd2+.
Los autores apuntan que la inmunidad que presentan esos individuos constituiría una ventaja evolutiva para el parásito, pues le permitiría transmitirse más fácilmente de huésped a huésped porque la infección pasa inadvertida (los afectados son asintomáticos).
El estudio se basó en el seguimiento de 78 niños ugandeses desde sus primeros meses hasta los cinco años de edad, documentando todos los episodios de malaria con cribados mensuales del parásito. El descubrimiento de que la infección repetida está asociada a la pérdida y disfunción de las células T Vd2+ contradice los resultados de la mayoría de los estudios previos, que habían detectado una expansión de este subgrupo de linfocitos tras la infección por el parásito de la malaria. No obstante, hay que tener en cuenta que esos trabajos se realizaron en adultos que no habían estado expuestos al patógeno durante su infancia.

Ébola: de las medidas de control a la esperanza de las terapias - DiarioMedico.com

Ébola: de las medidas de control a la esperanza de las terapias - DiarioMedico.com



PLAN ESTRATÉGICO

Ébola: de las medidas de control a la esperanza de las terapias

Las medidas de control de transmisión son por ahora la única forma de atajar el brote del Ébola; quizá en el futuro también habrá fármacos y vacunas.
Sonia Moreno. Madrid | soniamb@diariomedico.com   |  01/09/2014 00:00
  

Virus ébola
Partículas del virus del Ébola (en rojo) adheridas a una célula epitelial renal de mono. (CDC)
La actual epidemia del Ébola en África Occidental es la mayor y más persistente desde que se identificara el patógeno de la virosis, en 1976. Con 1.552 muertos y 3.069 enfermos confirmados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el presente brote -cuyo primer caso se registró en diciembre de 2013, en Guinea, y que ahora se extiende además por Sierra Leona, Liberia y la región de Lagos en Nigeria- ya supera en número de afectados a la suma de víctimas de todos los anteriores brotes.
En el último plan estratégico para controlar la epidemia lanzado por la OMS el jueves, se auguran unos 20.000 casos y más países afectados (se sabe que el virus ya ha llegado a Senegal). Esta cifra, no obstante, se plantea con cautela, pues, también de acuerdo a la OMS, podría considerarse que el pico de la epidemia se alcanzó la última semana de julio, cuando se registró el mayor número de nuevos casos de la enfermedad.
La vía de transmisión, por contacto físico, no es tan rápida como la de otras enfermedades infecciosas. Así, un grupo de epidemiólogos encabezados por Sylvie Briand -directora del Departamento de Enfermedad Pandémica y Epidémica de la OMS- recordaba en un análisis en The New England que una persona afectada por el virus genera de uno a tres casos secundarios de media, bastante menos que los catorce a diecisiete que produce el sarampión en esa misma región geográfica. No obstante, su letalidad es muy elevada. Briand sitúa la tasa de mortalidad en el 55 por ciento de media: oscila entre el 30 y el 90 por ciento, dependiendo de la zona.
  • El último brote del Ébola ha acelerado el inicio de ensayos clínicos con fármacos y vacunas para una enfermedad hasta ahora huérfana de tratamientos
Según ese mismo análisis, las principales medidas para atajar la epidemia se basan en el diagnóstico y aislamiento precoz de los pacientes, la identificación de los contactos y la adherencia estricta a los protocolos de seguridad por parte del personal sanitario en los centros de atención y en los laboratorios. Todo ello mucho más fácil de enumerar que de realizar en un terreno minado por la pobreza, las barreras culturales y el miedo a un virus letal.
Cinco pasos por detrás
La respuesta internacional no parece aún suficiente, a juzgar por lo que refieren los profesionales que se enfrentan a la epidemia. En una de las últimas peticiones de ayuda, la enfemera Anja Wolz, también en The New England, decía que estamos "cinco pasos por detrás" en el camino para acabar con el brote.
Es de esperar que las medidas de control pondrán punto final a este brote, como ha ocurrido con los anteriores; sin embargo, a diferencia de los otros, éste parece haber relanzado la investigación en fármacos y vacunas. Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses (NIH), acaba de anunciar que en los próximos meses se empezarán varios ensayos clínicos de seguridad sobre vacunas frente al filovirus.
El primero estudiará la vacuna,desarrollada por el Instituto de Enfermedades Infecciosas y GSK, con genes de proteínas de superficie de dos especies del virus, Sudán Zaire, este último causante del actual brote. También en otoño comenzará la fase I de otra vacuna, del sistema sanitario público de Canadá y el Instituto de Investigación Walter Reed, en Maryland, que utiliza un vector viral de los genes del Ébola.

Anticuerpos y moléculas de ARN

La secuenciación de 99 cepas del virus del Ébola, de pacientes del último brote, ha permitido trazar el origen del patógeno, hace una década en Guinea, de donde llegó a Sierra Leona con la asistencia de personas infectadas a un funeral. Además, las 300 mutaciones identificadas en este trabajo en Science, desvelan características que podrían ser dianas para hallar nuevos tratamientos.
Gracias a estudios previos de los factores de virulencia del patógeno, se había determinado el papel relevante de sus glicoproteínas, sobre tres de las cuales actúan los anticuerpos del suero ZMapp. Este fármaco se ha administrado con autorización especial de la OMS a siete pacientes, dos de los cuales, entre ellos el español Miguel Pajares, fallecieron y otros tres se han recuperado; datos insuficientes para concluir su eficacia.
Del resto de candidatos farmacológicos, sólo ha llegado al ensayo clínico, el pasado enero, TkM-Ebola, una molécula de ARN pequeño de interferencia (siRNA) que demostró, según un estudio en Science Translational Medicine, protección al administrarse tres días después del contagio del filovirus Marburgo en monos.

Manejo de casos sospechosos de enfermedad de ébola

Clínica y curso de la enfermedad
- Aparición súbita de síntomas a los 3-12 días de exposición.
- Signos y síntomas iniciales inespecíficos: fiebre y malestar general, seguidos de anorexia, cefalea, mialgia, artralgia, dolor de garganta, de tórax.
- Síntomas gastrointestinales iniciales: náuseas, vómitos, dolor epigástrico y abdominal, diarrea.
- El estadio inicial puede confundirse con otras enfermedades infecciosas (malaria, fiebre tifoidea, septicemia, neumonía).
- Hemorragia en el 50 por ciento de pacientes, normalmente en estadios avanzados y causa el fallecimiento en unos días.
- En los casos graves, los signos clínicos son más intensos que al inicio; los pacientes fallecen por complicaciones (fallo multiorgánico, choque séptico) entre el día 6 y el 16 de la enfermedad.
- Ningún caso fatal mejora a partir de los seis a once días.
Evaluación inicial
- Criterios clínicos: fiebre >38,6º C con síntomas adicionales (arriba indicados).
- Factores de riesgo epidémico:
• Contacto en las tres semanas anteriores con sangre u otro fluido corporal de un paciente o sospechoso de tener la enfermedad.
• Residir o viajar a un área con transmisión activa del Ébola.
• Participar en ritos funerarios en áreas endémicas.
• Contacto directo con murciélagos, roedores y primates en zonas endémicas.
- Empleo de equipo de protección personal para examinar al paciente sospechoso de la infección.
- Aislamiento inmediato del paciente para prevenir la transmisión.
Diagnóstico
- Análisis de muestras de sangre en un laboratorio con máximo nivel de bioseguridad (BSL-4).
- Para el diagnóstico definitivo:
• En los primeros días desde el inicio de síntomas: prueba de inmunoadsorción enzimática (ELISA); IgM ELISA; PCR.
• En las fases más avanzadas o tras la recuperación: aislamiento del virus; pruebas de detección de anticuerpos IgM e IgG.
Tratamiento
- No hay tratamientos ni vacunas específicos aprobados.
- Tratamiento paliativo para complicaciones como hipovolemia, desequilibrio electrolítico, hipoxemia, hemorragia, choque séptico, fallo multiorgánico y coagulación intravascular diseminada.
- Cuidados recomendados: repleción volumétrica, mantenimiento de la presión arterial y de la oxigenación, control del dolor, soporte nutricional, tratamiento de infecciones bacterianas secundarias y de otras alteraciones de base.
- Optimizar la prevención de la infección y las medidas de control. Considerar todos los fluidos y muestras clínicas potencialmente infecciosas.

El Metro de Barcelona estará cardioprotegido - DiarioMedico.com

El Metro de Barcelona estará cardioprotegido - DiarioMedico.com



DESFIBRILADORES PÚBLICOS

El Metro de Barcelona estará cardioprotegido

El programa 'Barcelona, ciudad protegida' intenta reducir las muertes súbitas y protege los tramos de la red de metro.
Redacción. Barcelona | karla.islas@diariomedico.com   |  01/09/2014 00:00
  
Josep Brugada y Joaquim Forn
Josep Brugada y Joaquim Forn en la estación Universidad del Metro de Barcelona. (Jaume Cosialls)
La red del metro de Barcelona será la primera en Europa que estará cardioprotegida en todos sus tramos, según el convenio que han firmado el presidente de la Asociación Barcelona Salud (ABS), Josep Brugada, y el presidente de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), Joaquim Forn.
La acción se suma al programa Barcelona, ciudad cardioprotegida, que busca recucir las muertes súbitas instalando de desfibriladores en espacios públicos.
El proyecto se realiza en colaboración con el Ayuntamiento, el Departamento de Salud, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) y la Asociación de Farmacias -que también están instalando los dispositivos en sus oficinas, tal como informó Correo Farmacéutico- y cuenta con el patrocinio de Fiatc Seguros y Philips.

El ejercicio de fuerza potenciaría la respuesta del sistema inmune - DiarioMedico.com

El ejercicio de fuerza potenciaría la respuesta del sistema inmune - DiarioMedico.com



PROTECCIÓN ATLÉTICA

El ejercicio de fuerza potenciaría la respuesta del sistema inmune

Modificar el tipo de actividad física influiría en el grado de protección inmunitaria del atleta, según un trabajo asturiano que ha recibido el Premio Nacional de Investigación en Medicina Deportiva.
Covadonga Díaz. Oviedo | dmredaccion@diariomedico.com   |  01/09/2014 00:00
  
Rebeca Alonso, Marco Antonio Moro y Benjamín Fernández
Rebeca Alonso, Marco Antonio Moro y Benjamín Fernández, autores del trabajo. (Covadonga Díaz)
El ejercicio induce una serie de cambios en el sistema inmune que dependen, entre otros factores, del tipo de ejercicio realizado. Así, el entrenamiento de fuerza potenciaría la respuesta del sistema inmunitario más de lo que lo hace el de resistencia, según una investigación realizada por especialistas de la Universidad de Oviedo y del Hospital Universitario Central de Asturias, que ha sido galardonada con el primer Premio Nacional de Investigación en Medicina del Deporte, concedido por la Universidad de Oviedo. El trabajo, con el título Potenciación de la respuesta inmunológica a la vacunación en atletas sometidos a entrenamiento de fuerza versus entrenamiento de resistencia, ha sido dirigido por Rebeca Alonso Arias y firmado por Marco Antonio Moro, Ainara Echevarría y Carlos López Larrea, del Servicio de Inmunología del centro; Benjamín Fernández, de la Facultad de Medicina, y Manuel Rodríguez, especialista en Medicina del Deporte.
El equipo tiene una amplia trayectoria en el estudio de los efectos del envejecimiento sobre el sistema inmunitario. Como el ejercicio se considera un mecanismo de rejuvenecimiento están desarrollando distintas líneas de investigación para observar sus efectos sobre el sistema inmunitario.
Para ello han trabajado con un grupo de remeros que fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos; a uno de ellos se le pautó entrenamiento de fuerza y a otro de resistencia durante tres meses. Para comprobar los efectos en la inmunización in vivo usaron como modelo la vacunación frente al virus de la gripe. Los deportistas fueron vacunados justo antes del inicio del entrenamiento, y se les realizó un estudio inmunológico previo a la vacunación y otro a las 12 semanas, para analizar la respuesta en la cuantificación del título de anticuerpos y de linfocitos T de memoria específicos generados. "Comprobamos que los atletas sometidos a entrenamiento de fuerza tenían niveles muy superiores de respuesta frente a la vacunación, unas 3 veces más elevados, que los que hicieron de resistencia, tanto en anticuerpos como en células de memoria específicas. Distintos ejercicios pueden modificar de diferente manera la respuesta del sistema inmunitario a un antígeno específico", explica Alonso.
Elevar la protección
"Ahora sabemos que modificando el tipo de entrenamiento podemos conseguir mayor capacidad defensiva frente a determinados patógenos". Esto se ha comprobado, ya que "sabíamos exactamente cuándo el deportista entraba en contacto con el antígeno, en el momento de la vacunación". La aplicación práctica del estudio está relacionada con la posibilidad de "diseñar y combinar entrenamientos para conseguir que el atleta esté más protegido".
También puede ser de utilidad para individuos con defensas disminuidas, como es el caso de los ancianos, para potenciar su respuesta a la vacunación, así como en los que no se consigue una respuesta adecuada. "En ambos grupos puede ser de interés prescribir algún tipo de ejercicio de fuerza".

El lúpulo podría elevar la capacidad antioxidante de la dieta - DiarioMedico.com

El lúpulo podría elevar la capacidad antioxidante de la dieta - DiarioMedico.com



BENEFICIOS DE LA CERVEZA

El lúpulo podría elevar la capacidad antioxidante de la dieta

Un nuevo estudio indica que las isohumulonas podrían reducir las concentraciones de insulina en plasma, reduciendo el riesgo de diabetes tipo 2 dentro de un estilo de vida saludable.
Redacción. Madrid   |  01/09/2014 00:00
  
La ingesta moderada de cerveza podría elevar la capacidad antioxidante global de la dieta al contener polifenoles y aceites esenciales procedentes del lúpulo, que aumentan la viabilidad celular y disminuyen la degradación oxidativa de las células.
Además, las isohumulonas podrían reducir las concentraciones de insulina en plasma, reduciendo el riesgo de diabetes tipo 2, siempre que el consumo se enmarque en un estilo de vida saludable. Estas son las conclusiones del estudio Consumo moderado de cerveza y actividad física como moduladores de la capacidad antioxidante de las dietas de adultos de Madrid. Repercusión en la situación antioxidante y mejora de la resistencia a la insulina, elaborado por María Mascaraque, adjudicataria de la Beca Manuel de Oya de diciembre de 2012, y dirigida por Rosa Ortega, del Departamento de Nutrición, de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense, de Madrid.
La investigación analizó una muestra de 120 adultos sanos entre 18 y 50 años. Los que consumían cerveza de forma habitual y moderada presentaron niveles superiores de vitamina D e inferiores de proteína C reactiva. La mayor protección antioxidante en los consumidores de cerveza se atribuye a la acción antioxidante del lúpulo y de la malta, ya que algunos polifenoles podrían reducir la oxidación celular. Según Ortega, los consumidores tuvieron menores concentraciones de insulina en sangre y una mayor sensibilidad a ella.

Micromecenazgo por acciones para lograr fondos - DiarioMedico.com

Micromecenazgo por acciones para lograr fondos - DiarioMedico.com



BIOTECNOLOGÍA

Micromecenazgo por acciones para lograr fondos

La biotecnológica Iproteos tantea el 'equity crowdfunding', buscando pequeños inversores que financien el desarrollo de una molécula contra la esquizofrenia.
José A. Plaza. madrid | japlaza@unidadeditorial.es   |  01/09/2014 00:00
  

Roger Prades, Soledad Royo, Teresa Tarragó, Jesús Seco, Laura Medieta, Albert Puigpinós, Silvia Vilá, Judit Bigas y Marta Mena
Parte de la plantilla de Iproteos. En la primera fila, Roger Prades, director de Desarrollo Preclínico; Soledad Royo, directora de Química Médica; Teresa Tarragó, presidenta ejecutiva, y Jesús Seco, director de Química Computacional. En la segunda; Laura Medieta, responsable de Desarrollo de Negocio, y Albert Puigpinós, Silvia Vilá, Judit Bigas y Marta Mena, técnicos de laboratorio. (DM)
La biotecnología española sigue tratando de innovar para crecer y sortear las dificultades de financiación en el desarrollo de productos. Uno de los últimos ejemplos de selección de vías poco conocidas es el de la compañía Iproteos, socia de Asebio y con sede en el Parque Científico de Barcelona, que lanzó en julio una campaña de micromecenazgo por acciones (lo que se conoce en el ámbito internacional como equity crowdfunding.
De esta forma, la biotecnológica se suma a la incipiente corriente española que aprovecha los posibles beneficios del micromecenazgo, pero le añade un toque distintivo apenas explorado dentro de las fronteras nacionales: la participación económica de los interesados les dará acciones de la compañía, logrando así una participación en su futuro.
Iproteos ya tiró de crowdfunding para dar sus primeros pasos como empresa, según ha explicado a DM Teresa Terragó, presidenta ejecutiva (CEO): "Para arrancar nos basamos en la ayuda de amigos y conocidos, pero nos dimos cuenta de que queríamos llegar a más gente".
Hacia los 100.000 euros
Conocer a los responsables de la plataforma Creoentuproyecto.com, una vía de financiación que aspira a "desplazar a los bancos como la fuente principal de financiación de personas y pequeñas empresas", fue fundamental para el devenir de Iproteos. El objetivo de la biotecnológica es recaudar 100.000 euros para completar la etapa preclínica no regulatoria de su compuesto IPR019. Se trata de uno de los pocos (alrededor de la veintena) fármacos en desarrollo en todo el mundo para frenar y revertir los déficits cognitivos de la esquizofrenia.
  • A un mes del plazo que la empresa se puso en julio para lograr 100.000 euros, ya dispone de un tercio del dinero, y cree que en septiembre podrá reunir lo restante
Terragó cree que, poco a poco, la ciencia y la tecnología pueden conseguir lo mismo que está logrando, no sin dificultades, la cultura: financiarse con las ayudas económicas de la sociedad, de personas anónimas interesadas en el desarrollo de la investigación. Admite que esta vía, tradicionalmente, se la ha resistido a España, pero dice que está creciendo y que, en un futuro, logrará ser importante.
La CEO de Iproteos explica que utilizando el micromecenazgo con acciones se están matando dos pájaros de un tiro: "Además de lograr financiación para la fase preclínica, conseguimos una labor de comunicación y divulgación de la compañía, algo que es muy importante para nuestro futuro".
Sólo en primeros pasos
El objetivo es tener atados los 100.000 euros para finales de este mes, tan sólo tres meses después de haber iniciado en julio el proceso de recaudación. Con un mínimo para aportar de 300 euros, Iproteos, según concreta Terragó, ya ha conseguido reunir alrededor de 35.000 euros.
Este mes se aprovechará para retomar, tras el parón que supone agosto, las labores de divulgación y captación de fondos.
Cuando la empresa disponga de los 100.000 euros, algo más del 5 por ciento de la empresa quedará en manos, (en forma de participación con acciones) de las personas que han colaborado. Para dar posteriores pasos, y entrar en fase clínica, terragó admite que esta forma de financiarse ya no será válida, porque entrarán en juego cantidades muy altas, millones de euros para avanzar en el desarrollo del fármaco.
  • La biotecnología española indaga nuevas formas de financiación, mirándose en el espejo de países europeos que ya han explorado vías aquí casi desconocidas
El equity crowdfunding será, en principio, una herramienta de uso limitado en el tiempo, destinada a reunir dinero para las pruebas preclínicas de toxicidad. El final de la fase preclínica se realizará con aportaciones financieras algo más clásicas, principalmente con fondos de capital riesgo, algo en lo que Iproteos ya está trabajando. Terragó explica que la idea (algo que hacen la mayoría de pequeñas pymes biotecnológicas españolas) es licenciar el fármaco con alguna gran compañía para continuar y finalizar su desarrollo clínico.
Reino Unido, referente
España mira a Europa y aprende. Terragó apunta que la fórmula del micromecenzgo por acciones ya está relativamente asentada en países como Francia y, sobre todo, Reino Unido, que también van un paso por delante en las deducciones financieras ligadas a este tipo de ayuda a la ciencia. Iproteos se está sumando a la corriente que busca convencer a la sociedad de que puede ser mejor invertir en empresas tecnológicas que en un banco.
En cuanto a su producto más avanzado, IPR019, contra la esquizofrenia, busca diferenciarse de los actuales tratamientos. Quiere ser un first in class, un fármaco de tercera generación que se basa en péptidos que bloquean la acción de las proteasas, capaces de atravesar la barrera hematoencefálica.
Ernest Giralt, cofundador y presidente del Comité Científico Asesor, destaca la selectividad y menor toxicidad de los péptidos: "Si se comparan con los fármacos proteicos son bastante más económicos de producir, puesto que se pueden obtener por síntesis química. Además, otra ventaja importante es que pueden llegar al cerebro y ser administrados por vía oral o subcutánea, por lo que son mucho más versátiles que los fármacos proteicos".

La compañía busca 100.000 euros para avanzar en la fase preclínica

Péptidos
Iproteos nació en 2011 liderada por Teresa Tarragó y Ernest Giralt, ligada a la transferencia de una tecnología generada en el IRB y la Universidad de Barcelona.
Esquizofrenia
Desarrolla fármacos de tercera generación para enfermedades del sistema nervioso central, como la esquizofrenia.
Ipro19
Su producto más avanzado, IPR019, ha conseguido en modelo animal una mejora de las capacidades del aprendizaje y memoria afectadas por la enfermedad.
Proteasas
La compañía investiga nuevas vías terapéuticas con péptidos que bloquean la acción de proteasas.