miércoles, 18 de diciembre de 2013

Asocian conductas de los padres con la ansiedad y la depresión de los hijos: MedlinePlus

Asocian conductas de los padres con la ansiedad y la depresión de los hijos: MedlinePlus

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Asocian conductas de los padres con la ansiedad y la depresión de los hijos

Traducido del inglés: lunes, 16 de diciembre, 2013
Por Kathryn Doyle
NUEVA YORK (Reuters Health) - Una nueva revisión de la literatura médica indica que los adolescentes con padres que pelean demasiado o sobreprotectores son más propensos a padecer depresión y ansiedad.
Los autores señalan que esos dos trastornos comienzan a experimentarse entre los 12 y 18 años. Entonces, revisaron 181 estudios publicados sobre la posible relación entre las conductas de los padres y el perfil de los hijos que desarrollaban uno u otro trastorno.
La autora principal, Marie Yap, del Grupo de Salud Mental Poblacional de la Escuela de Población y Salud Mental de Melbourne, Australia, explicó que es imposible describir la importancia de la crianza con respecto de otros factores que influirían en la aparición de la depresión y la ansiedad.
Aún así, consideró que "de la literatura médica general surge claramente que, por su papel y presencia en la vida de los hijos, (...) los padres influyen de manera directa e indirecta".
Los CDC de Estados Unidos estiman que el 5-10 por ciento de los adolescentes padece depresión y que el 25 por ciento sufre de ansiedad, incluidos los trastornos de pánico.
En la nueva revisión surgieron nexos más fuertes entre la crianza y la depresión, que incluían tristeza y falta de interés en las actividades, que entre la crianza y la ansiedad.
"Monitorear" a los hijos y otorgarles una participación autónoma en las decisiones familiares eran conductas paternas asociadas con bajos niveles de depresión en los menores de edad.
Junto con la ansiedad, ambos trastornos tendían a ser más comunes en los hijos de padres que no eran tan cálidos, que peleaban más, que eran sobreprotectores o generalmente "hostiles", según publican los autores en Journal of Affective Disorders.
"En nuestro metaanálisis, (la hostilidad) incluye conductas paternas como dureza, mezquindad, sarcasmo, hostilidad, crítica, castigo o rechazo hacia los hijos, como así también los conflictos entre padres e hijos", definió Yap.
"De modo que, en gran parte, podría asumirse como 'mezquindad', aunque también refleja la ruptura de la relación entre los padres y los hijos con un conflicto frecuente, intenso y sin solución", agregó.
Para la autora, la identificación de los factores paternos asociados con la depresión de los hijos permitiría mejorar las estrategias preventivas.
"Hay muchos factores que participarían en la aparición de la ansiedad y la depresión que no podemos cambiar", aseguró Ron Rapee, profesor distinguido y director del Centro de Salud Emocional de la Universidad Macquarie, Sídney, Australia, y colega de Yap.
Los genes, los antecedentes familiares de trastornos mentales, la pobreza y la etnia están independientemente asociados con los trastornos anímicos y son inmutables.
Pero "la crianza es un factor que se puede modificar", sostuvo Rapee, que no participó del estudio.
"De modo que si podemos identificar cómo los padres influyen en la aparición de la ansiedad y la depresión de sus hijos, podríamos enseñarles otras conductas y prevenir esos males", afirmó.
FUENTE: Journal of Affective Disorders, online 18 de noviembre del 2013.
Reuters Health
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