viernes, 2 de agosto de 2019

Cáncer de ovario, trompas de Falopio y primario de peritoneo - Instituto Nacional del Cáncer 1/4

Cáncer de ovario, trompas de Falopio y primario de peritoneo - Instituto Nacional del Cáncer

Instituto Nacional Del Cáncer



Tratamiento del cáncer epitelial de ovario, de trompas de Falopio y primario de peritoneo (PDQ®)–Versión para profesionales de salud

Información general sobre el cáncer epitelial de ovario, el cáncer de trompas de Falopio y el cáncer primario de peritoneo

Este sumario del PDQ aborda la estadificación y el tratamiento del cáncer epitelial de ovario, del cáncer de trompas de Falopio (CTF) y del cáncer primario de peritoneo (CPP).
Sin tener en cuenta el sitio de origen, el rasgo característico de estos cánceres es la diseminación peritoneal precoz de las metástasis. En general, se admite la inclusión del CTF y del CPP en la designación del cáncer epitelial del ovario ya que gran parte de los datos probatorios apuntan a una derivación común del epitelio de Müller y el tratamiento similar de estas tres neoplasias. La hipótesis de que muchos cánceres de ovario serosos de grado alto (el subtipo histológico más común) puedan surgir de lesiones precursoras que se originan en las fimbrias de las trompas de Falopio fue respaldada por hallazgos quirúrgicos de reducción de riesgo en mujeres sanas con mutaciones de BRCA1 o BRCA2.[1] Además, los cánceres con características histológicas similares que se diagnostican como carcinomas primarios de peritoneo comparten hallazgos moleculares, como la pérdida o inactivación del gen supresor de tumores p53, y las proteínas BRCA1 o BRCA2.[2] En consecuencia, los adenocarcinomas serosos de grado alto que surgen en las trompas de Falopio y otras partes de la cavidad peritoneal, junto con la mayoría de los cánceres epiteliales de ovario, son adenocarcinomas extrauterinos que se originan en el epitelio de Müller y se estadifican y tratan de modo similar al cáncer de ovario. Desde el año 2000, el CTF y el CPP se suelen incluir en los ensayos clínicos de cáncer de ovario.[3]
Los cánceres de ovario de células claras y de endometrio vinculados con la endometriosis, al igual que los subtipos mucinosos, tienen diferentes firmas de expresión génica.[2]
Los tumores del estroma y de células germinales son relativamente infrecuentes y representan menos de 10 % de los casos. (Para obtener más información, consultar los sumarios del PDQ Tratamiento de los tumores de células germinativas del ovario y Tratamiento de los tumores de ovario de bajo potencial maligno).

Incidencia y mortalidad

El carcinoma epitelial de ovario es uno de los tumores malignos ginecológicos más comunes; 50 % de los casos se presentan en mujeres mayores de 65 años. Es la quinta causa más frecuente de muerte por cáncer en las mujeres.[4]
Cálculo del número de casos nuevos y defunciones por cáncer de ovario en los Estados Unidos en 2019:[5]
  • Casos nuevos: 22 530.
  • Defunciones: 13 980.

Características anatómicas

Los extremos de las fimbrias de las trompas de Falopio están en estrecha aposición a los ovarios y en el espacio peritoneal, mientras que el cuerpo uterino (cuerpo del útero) se encuentra bajo una capa de peritoneo.
AMPLIARAnatomía del aparato reproductor femenino; la imagen muestra el útero, el miometrio (capa muscular externa del útero), el endometrio (revestimiento interno del útero), los ovarios, las trompas de Falopio, el cuello uterino y la vagina.
Anatomía normal del aparato reproductor femenino.

Factores de riesgo

El envejecimiento es el factor de riesgo más importante para la mayoría de los cánceres. Otros factores de riesgo del cáncer de ovario (epitelial) son los siguientes:
  • Antecedentes familiares de cáncer de ovario.[6-8]
    • Tener un pariente de primer grado (por ejemplo, madre, hija o hermana) con la enfermedad.
  • Riesgo heredado.[9]
    • Mutaciones en los genes BCRA1 o BRCA2.[6,10]
  • Tener otras afecciones hereditarias como cáncer colorrectal sin poliposis hereditario (CCSPH; también se llama síndrome de Lynch).[6,9]
  • Endometriosis.[11-13]
  • Terapia hormonal.[14,15]
    • Terapia de reemplazo hormonal posmenopáusico.
  • Obesidad.[16-18]
    • Índice de masa corporal alto.
  • Estatura alta.[16-18]

Antecedentes familiares y alteraciones genéticas

El factor de riesgo más importante para el cáncer de ovario son los antecedentes de cáncer de ovario en una pariente de primer grado (madre, hija o hermana). Alrededor de 20 % de los cánceres de ovario son hereditarios y, aunque la mayoría se vincula con mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2, hay varios otros genes involucrados.[19,20] El riesgo es más alto para las mujeres con dos o más familiares de primer grado con cáncer de ovario.[21] El riesgo es algo menor para las mujeres con un familiar de primer grado y un familiar de segundo grado (abuela o tía) con cáncer de ovario.
En la mayoría de las familias afectadas con el síndrome de cáncer de mama y ovario, o cáncer de ovario localizado, se identificó un enlace génico al locus BRCA1 del cromosoma 17q210.[22-24] El gen BRCA2, también es responsable de algunos casos de cáncer de mama y ovario heredados, y se vinculó por cartografía genética con el cromosoma 13q12.[25]
El riesgo de por vida de padecer cáncer de ovario en pacientes portadores de mutaciones en la línea germinal de BRCA1 aumenta de modo considerable en comparación con el riesgo de la población general.[26,27] En dos estudios retrospectivos de pacientes con mutaciones en la línea germinal de BRCA1, se indica que las mujeres en estos estudios presentan mejor supervivencia que las mujeres sin mutación de BRCA1.[28,29][Grado de comprobación: 3iiiA] Es probable que la mayoría de las mujeres con la mutación de BRCA1tengan familiares con antecedentes de cáncer de ovario o de mama; por lo tanto, es posible que las mujeres en estos estudios hayan estado más pendientes y predispuestas a participar en programas de exámenes de detección que resultaron en la detección temprana.
En el caso de mujeres con mayor riesgo, se puede considerar la ooforectomía profiláctica después de los 35 años, si ya no tendrá hijos. En un estudio de familias de 551 mujeres con mutaciones de BRCA1 o BRCA2, se encontró que de las 259 mujeres sometidas a una ooforectomía profiláctica bilateral, 2 (0,8 %) presentaron después un carcinoma papilar seroso del peritoneo y 6 (2,8 %) tenían cáncer de ovario en estadio I en el momento de la cirugía. De los 292 controles emparejados que no se sometieron a cirugía profiláctica, 20 % presentó cáncer de ovario. La cirugía profiláctica se relacionó con una reducción del riesgo de cáncer de ovario superior a 90 % (riesgo relativo, 0,04; intervalo de confianza [IC] 95 %, 0,01–0,16), con un promedio de seguimiento de 9 años;[30] sin embargo, es posible que los estudios de las familias tengan sesgos de selección de casos y otros factores que influyen en el cálculo del beneficio.[31] Después de una ooforectomía profiláctica, es posible que un pequeño porcentaje de mujeres presente un carcinoma primario de peritoneo de aspecto similar al cáncer de ovario.[32] (Para obtener más información, consultar la sección sobre Descripción de los datos probatorios en el sumario del PDQ Prevención del cáncer de ovario, de trompas de Falopio y primario de peritoneo).
Para obtener más información en inglés, consultar la sección sobre Clinical Management of BRCA Mutation Carriers en el sumario del PDQ Genetics of Breast and Gynecologic Cancers).

Cuadro clínico inicial

Es posible que el cáncer de ovario, de trompas de Falopio o de peritoneo no cause signos o síntomas tempranos. En general, cuando los signos o síntomas aparecen, el cáncer ya está en estadio avanzado. Los signos y síntomas son los siguientes:
  • Dolor, inflamación o sensación de presión en el abdomen o la pelvis.
  • Sangrado vaginal abundante o irregular; en particular, después de la menopausia.
  • Flujo vaginal transparente, blanco o manchado con sangre.
  • Bulto en el área de la pelvis.
  • Problemas gastrointestinales como flatulencia, meteorismo o estreñimiento.
A menudo, estos síntomas no se reconocen; ello conduce a demoras en el diagnóstico. Se han realizado esfuerzos para mejorar la percepción de estos síntomas inespecíficos por parte de médicos y pacientes.[33-37]
Los procedimientos de detección como la evaluación ginecológica, la ecografía vaginal y el ensayo del antígeno del cáncer 125 (CA-125) tienen un valor pronóstico bajo para detectar el cáncer de ovario en las mujeres sin factores de riesgo específicos.[38,39] Como resultado de estos factores de confusión, la mortalidad anual por cáncer de ovario es de alrededor de 65 % de la tasa de incidencia.
La mayoría de las pacientes con cáncer de ovario tienen la enfermedad diseminada en el momento de la presentación. Es posible que la diseminación peritoneal precoz del subtipo más común de cánceres serosos de grado alto se relacione con cánceres serosos que comienzan en las fimbrias de las trompas de Falopio o en el peritoneo, lo que explica con facilidad que tales cánceres se detecten en un estadio avanzado. Por el contrario, los cánceres serosos de grado alto están poco representados entre los cánceres de ovario en estadio I. De hecho, otros tipos de cánceres de ovario están sobrerrepresentados en los cánceres detectados en los estadios I y II. Este tipo de cáncer de ovario se suele diseminar por el desprendimiento local hacia la cavidad peritoneal seguido por la implantación en el peritoneo y la invasión local del intestino y la vejiga. Se notificó que la incidencia de ganglios positivos en la primera cirugía alcanzó hasta un 24 % en pacientes con enfermedad en estadio I, 50 % en pacientes con enfermedad en estadio II, 74 % en pacientes con enfermedad en estadio III y 73 % en pacientes con enfermedad en estadio IV. Los ganglios pélvicos estaban comprometidos con la misma frecuencia que los ganglios paraórticos.[40] Las células tumorales pueden bloquear también los ganglios linfáticos del diafragma. Se cree que el consiguiente deterioro del drenaje linfático del peritoneo cumple una función en la presentación de ascitis en cáncer de ovario. Además, es común la diseminación transdiafragmática a la pleura.

Evaluación diagnóstica y estadificación

Es posible utilizar las siguientes pruebas y procedimientos para el diagnóstico y la estadificación del cáncer epitelial de ovario, cáncer de trompas de Falopio o cáncer primario de peritoneo:
  • Examen físico y antecedentes.
  • Examen pélvico.
  • Prueba de CA-125.
  • Ecografía (pélvica o transvaginal).
  • Tomografía computarizada (TC).
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP).
  • Imágenes por resonancia magnética (IRM).
  • Radiografía de tórax.
  • Biopsia.
Las concentraciones de CA-125 pueden estar elevadas en otras neoplasias malignas y problemas ginecológicos benignos, como la endometriosis. Para diagnosticar el cáncer epitelial de ovario se utilizan las concentraciones de CA-125 y las características histológicas.[41,42]

Factores pronósticos

Múltiples factores afectan el pronóstico de las pacientes de cáncer de ovario. Los análisis multivariantes indican que los factores favorables más importantes son los siguientes:[43-47]
  • Edad más joven.
  • Buen estado funcional.
  • Tipos de células que no son mucinosas ni claras.
  • Tumor bien diferenciado.
  • Enfermedad en estadio temprano.
  • Ausencia de ascitis.
  • Menor volumen tumoral antes de cualquier citorreducción quirúrgica.
  • Residuos tumorales más pequeños después de la cirugía citorreductora primaria.
  • Portación de mutaciones de BRCA1 o BRCA2.
Para las pacientes de enfermedad en estadio I, el factor pronóstico más importante relacionado con la recaída es el grado, seguido de adherencias densas y gran volumen de ascitis.[48] En los tumores en estadio I, hay una proporción alta de cánceres serosos de grado bajo. La derivación de estos cánceres se distingue de forma clara de los cánceres serosos de grado alto, que por lo general se presentan en los estadios III y IV. Muchos cánceres serosos de grado alto se originan en la trompa de Falopio y otras áreas extrauterinas de epitelio mülleriano.
Si el tumor es de grado III, está muy adherido o en estadio IC, la probabilidad de recidiva y muerte por cáncer de ovario asciende hasta el 30 %.[48-51]
El uso de análisis del ADN por citometría de flujo para tumores en estadio I y estadio IIA, permite identificar a un grupo de pacientes de riesgo alto.[52] Las pacientes con características histológicas de células claras parecen tener el pronóstico más precario.[53] Las pacientes con un componente importante de carcinoma de células de transición parecen tener un pronóstico mejor.[54]
Los estudios de casos y controles indican que las pacientes portadoras de mutaciones de BRCA1 y BRCA2 reaccionan mejor a la quimioterapia, en comparación con aquellas que presentan cáncer epitelial de ovario esporádico. Esto puede ser el resultado de una deficiencia en el mecanismo de reparación del ADN homólogo en estos tumores, que aumenta la sensibilidad a los fármacos quimioterapéuticos.[55,56]

Seguimiento

Debido a la baja especificidad y sensibilidad de la prueba de CA-125, el control con CA-125 seriado tal vez sea útil para pacientes sometidas a tratamiento por recidiva. No obstante, todavía no se determinó si esto ofrece un beneficio neto. Hay poca orientación acerca del modo en que se debe realizar el seguimiento de las pacientes después de la terapia de inducción inicial; ni la detección temprana por medio de imágenes ni la elevación del CA-125 han demostrado que alteran los resultados.[57] (Para obtener más información, consultar la sección de este sumario sobre Tratamiento del cáncer epitelial de ovario, de trompas de Falopio y primario de peritoneo recidivantes o persistentes).

Sumarios relacionados

Otros sumarios del PDQ que contienen información relacionada con el cáncer epitelial de ovarios, de trompas de Falopio y primario de peritoneo son los siguientes:
Bibliografía
  1. Levanon K, Crum C, Drapkin R: New insights into the pathogenesis of serous ovarian cancer and its clinical impact. J Clin Oncol 26 (32): 5284-93, 2008. [PUBMED Abstract]
  2. Birrer MJ: The origin of ovarian cancer—is it getting clearer? N Engl J Med 363 (16): 1574-5, 2010. [PUBMED Abstract]
  3. Dubeau L, Drapkin R: Coming into focus: the nonovarian origins of ovarian cancer. Ann Oncol 24 (Suppl 8): viii28-viii35, 2013. [PUBMED Abstract]
  4. Yancik R: Ovarian cancer. Age contrasts in incidence, histology, disease stage at diagnosis, and mortality. Cancer 71 (2 Suppl): 517-23, 1993. [PUBMED Abstract]
  5. American Cancer Society: Cancer Facts and Figures 2019. Atlanta, Ga: American Cancer Society, 2019. Available onlineNotificación de salida. Last accessed June 7, 2019.
  6. Bolton KL, Ganda C, Berchuck A, et al.: Role of common genetic variants in ovarian cancer susceptibility and outcome: progress to date from the Ovarian Cancer Association Consortium (OCAC). J Intern Med 271 (4): 366-78, 2012. [PUBMED Abstract]
  7. Weissman SM, Weiss SM, Newlin AC: Genetic testing by cancer site: ovary. Cancer J 18 (4): 320-7, 2012 Jul-Aug. [PUBMED Abstract]
  8. Hunn J, Rodriguez GC: Ovarian cancer: etiology, risk factors, and epidemiology. Clin Obstet Gynecol 55 (1): 3-23, 2012. [PUBMED Abstract]
  9. Pal T, Akbari MR, Sun P, et al.: Frequency of mutations in mismatch repair genes in a population-based study of women with ovarian cancer. Br J Cancer 107 (10): 1783-90, 2012. [PUBMED Abstract]
  10. Gayther SA, Pharoah PD: The inherited genetics of ovarian and endometrial cancer. Curr Opin Genet Dev 20 (3): 231-8, 2010. [PUBMED Abstract]
  11. Poole EM, Lin WT, Kvaskoff M, et al.: Endometriosis and risk of ovarian and endometrial cancers in a large prospective cohort of U.S. nurses. Cancer Causes Control 28 (5): 437-445, 2017. [PUBMED Abstract]
  12. Pearce CL, Templeman C, Rossing MA, et al.: Association between endometriosis and risk of histological subtypes of ovarian cancer: a pooled analysis of case-control studies. Lancet Oncol 13 (4): 385-94, 2012. [PUBMED Abstract]
  13. Mogensen JB, Kjær SK, Mellemkjær L, et al.: Endometriosis and risks for ovarian, endometrial and breast cancers: A nationwide cohort study. Gynecol Oncol 143 (1): 87-92, 2016. [PUBMED Abstract]
  14. Lacey JV Jr, Brinton LA, Leitzmann MF, et al.: Menopausal hormone therapy and ovarian cancer risk in the National Institutes of Health-AARP Diet and Health Study Cohort. J Natl Cancer Inst 98 (19): 1397-405, 2006. [PUBMED Abstract]
  15. Trabert B, Wentzensen N, Yang HP, et al.: Ovarian cancer and menopausal hormone therapy in the NIH-AARP diet and health study. Br J Cancer 107 (7): 1181-7, 2012. [PUBMED Abstract]
  16. Engeland A, Tretli S, Bjørge T: Height, body mass index, and ovarian cancer: a follow-up of 1.1 million Norwegian women. J Natl Cancer Inst 95 (16): 1244-8, 2003. [PUBMED Abstract]
  17. Lahmann PH, Cust AE, Friedenreich CM, et al.: Anthropometric measures and epithelial ovarian cancer risk in the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition. Int J Cancer 126 (10): 2404-15, 2010. [PUBMED Abstract]
  18. Collaborative Group on Epidemiological Studies of Ovarian Cancer: Ovarian cancer and body size: individual participant meta-analysis including 25,157 women with ovarian cancer from 47 epidemiological studies. PLoS Med 9 (4): e1001200, 2012. [PUBMED Abstract]
  19. Lynch HT, Watson P, Lynch JF, et al.: Hereditary ovarian cancer. Heterogeneity in age at onset. Cancer 71 (2 Suppl): 573-81, 1993. [PUBMED Abstract]
  20. Pennington KP, Swisher EM: Hereditary ovarian cancer: beyond the usual suspects. Gynecol Oncol 124 (2): 347-53, 2012. [PUBMED Abstract]
  21. Piver MS, Goldberg JM, Tsukada Y, et al.: Characteristics of familial ovarian cancer: a report of the first 1,000 families in the Gilda Radner Familial Ovarian Cancer Registry. Eur J Gynaecol Oncol 17 (3): 169-76, 1996. [PUBMED Abstract]
  22. Miki Y, Swensen J, Shattuck-Eidens D, et al.: A strong candidate for the breast and ovarian cancer susceptibility gene BRCA1. Science 266 (5182): 66-71, 1994. [PUBMED Abstract]
  23. Easton DF, Bishop DT, Ford D, et al.: Genetic linkage analysis in familial breast and ovarian cancer: results from 214 families. The Breast Cancer Linkage Consortium. Am J Hum Genet 52 (4): 678-701, 1993. [PUBMED Abstract]
  24. Steichen-Gersdorf E, Gallion HH, Ford D, et al.: Familial site-specific ovarian cancer is linked to BRCA1 on 17q12-21. Am J Hum Genet 55 (5): 870-5, 1994. [PUBMED Abstract]
  25. Wooster R, Neuhausen SL, Mangion J, et al.: Localization of a breast cancer susceptibility gene, BRCA2, to chromosome 13q12-13. Science 265 (5181): 2088-90, 1994. [PUBMED Abstract]
  26. Easton DF, Ford D, Bishop DT: Breast and ovarian cancer incidence in BRCA1-mutation carriers. Breast Cancer Linkage Consortium. Am J Hum Genet 56 (1): 265-71, 1995. [PUBMED Abstract]
  27. Struewing JP, Hartge P, Wacholder S, et al.: The risk of cancer associated with specific mutations of BRCA1 and BRCA2 among Ashkenazi Jews. N Engl J Med 336 (20): 1401-8, 1997. [PUBMED Abstract]
  28. Rubin SC, Benjamin I, Behbakht K, et al.: Clinical and pathological features of ovarian cancer in women with germ-line mutations of BRCA1. N Engl J Med 335 (19): 1413-6, 1996. [PUBMED Abstract]
  29. Aida H, Takakuwa K, Nagata H, et al.: Clinical features of ovarian cancer in Japanese women with germ-line mutations of BRCA1. Clin Cancer Res 4 (1): 235-40, 1998. [PUBMED Abstract]
  30. Rebbeck TR, Lynch HT, Neuhausen SL, et al.: Prophylactic oophorectomy in carriers of BRCA1 or BRCA2 mutations. N Engl J Med 346 (21): 1616-22, 2002. [PUBMED Abstract]
  31. Klaren HM, van't Veer LJ, van Leeuwen FE, et al.: Potential for bias in studies on efficacy of prophylactic surgery for BRCA1 and BRCA2 mutation. J Natl Cancer Inst 95 (13): 941-7, 2003. [PUBMED Abstract]
  32. Piver MS, Jishi MF, Tsukada Y, et al.: Primary peritoneal carcinoma after prophylactic oophorectomy in women with a family history of ovarian cancer. A report of the Gilda Radner Familial Ovarian Cancer Registry. Cancer 71 (9): 2751-5, 1993. [PUBMED Abstract]
  33. Goff BA, Mandel L, Muntz HG, et al.: Ovarian carcinoma diagnosis. Cancer 89 (10): 2068-75, 2000. [PUBMED Abstract]
  34. Friedman GD, Skilling JS, Udaltsova NV, et al.: Early symptoms of ovarian cancer: a case-control study without recall bias. Fam Pract 22 (5): 548-53, 2005. [PUBMED Abstract]
  35. Smith LH, Morris CR, Yasmeen S, et al.: Ovarian cancer: can we make the clinical diagnosis earlier? Cancer 104 (7): 1398-407, 2005. [PUBMED Abstract]
  36. Goff BA, Mandel LS, Melancon CH, et al.: Frequency of symptoms of ovarian cancer in women presenting to primary care clinics. JAMA 291 (22): 2705-12, 2004. [PUBMED Abstract]
  37. Goff BA, Mandel LS, Drescher CW, et al.: Development of an ovarian cancer symptom index: possibilities for earlier detection. Cancer 109 (2): 221-7, 2007. [PUBMED Abstract]
  38. Partridge E, Kreimer AR, Greenlee RT, et al.: Results from four rounds of ovarian cancer screening in a randomized trial. Obstet Gynecol 113 (4): 775-82, 2009. [PUBMED Abstract]
  39. van Nagell JR Jr, Miller RW, DeSimone CP, et al.: Long-term survival of women with epithelial ovarian cancer detected by ultrasonographic screening. Obstet Gynecol 118 (6): 1212-21, 2011. [PUBMED Abstract]
  40. Burghardt E, Girardi F, Lahousen M, et al.: Patterns of pelvic and paraaortic lymph node involvement in ovarian cancer. Gynecol Oncol 40 (2): 103-6, 1991. [PUBMED Abstract]
  41. Berek JS, Knapp RC, Malkasian GD, et al.: CA 125 serum levels correlated with second-look operations among ovarian cancer patients. Obstet Gynecol 67 (5): 685-9, 1986. [PUBMED Abstract]
  42. Atack DB, Nisker JA, Allen HH, et al.: CA 125 surveillance and second-look laparotomy in ovarian carcinoma. Am J Obstet Gynecol 154 (2): 287-9, 1986. [PUBMED Abstract]
  43. Omura GA, Brady MF, Homesley HD, et al.: Long-term follow-up and prognostic factor analysis in advanced ovarian carcinoma: the Gynecologic Oncology Group experience. J Clin Oncol 9 (7): 1138-50, 1991. [PUBMED Abstract]
  44. van Houwelingen JC, ten Bokkel Huinink WW, van der Burg ME, et al.: Predictability of the survival of patients with advanced ovarian cancer. J Clin Oncol 7 (6): 769-73, 1989. [PUBMED Abstract]
  45. Neijt JP, ten Bokkel Huinink WW, van der Burg ME, et al.: Long-term survival in ovarian cancer. Mature data from The Netherlands Joint Study Group for Ovarian Cancer. Eur J Cancer 27 (11): 1367-72, 1991. [PUBMED Abstract]
  46. Hoskins WJ, Bundy BN, Thigpen JT, et al.: The influence of cytoreductive surgery on recurrence-free interval and survival in small-volume stage III epithelial ovarian cancer: a Gynecologic Oncology Group study. Gynecol Oncol 47 (2): 159-66, 1992. [PUBMED Abstract]
  47. Thigpen T, Brady MF, Omura GA, et al.: Age as a prognostic factor in ovarian carcinoma. The Gynecologic Oncology Group experience. Cancer 71 (2 Suppl): 606-14, 1993. [PUBMED Abstract]
  48. Dembo AJ, Davy M, Stenwig AE, et al.: Prognostic factors in patients with stage I epithelial ovarian cancer. Obstet Gynecol 75 (2): 263-73, 1990. [PUBMED Abstract]
  49. Ahmed FY, Wiltshaw E, A'Hern RP, et al.: Natural history and prognosis of untreated stage I epithelial ovarian carcinoma. J Clin Oncol 14 (11): 2968-75, 1996. [PUBMED Abstract]
  50. Monga M, Carmichael JA, Shelley WE, et al.: Surgery without adjuvant chemotherapy for early epithelial ovarian carcinoma after comprehensive surgical staging. Gynecol Oncol 43 (3): 195-7, 1991. [PUBMED Abstract]
  51. Kolomainen DF, A'Hern R, Coxon FY, et al.: Can patients with relapsed, previously untreated, stage I epithelial ovarian cancer be successfully treated with salvage therapy? J Clin Oncol 21 (16): 3113-8, 2003. [PUBMED Abstract]
  52. Schueler JA, Cornelisse CJ, Hermans J, et al.: Prognostic factors in well-differentiated early-stage epithelial ovarian cancer. Cancer 71 (3): 787-95, 1993. [PUBMED Abstract]
  53. Young RC, Walton LA, Ellenberg SS, et al.: Adjuvant therapy in stage I and stage II epithelial ovarian cancer. Results of two prospective randomized trials. N Engl J Med 322 (15): 1021-7, 1990. [PUBMED Abstract]
  54. Gershenson DM, Silva EG, Mitchell MF, et al.: Transitional cell carcinoma of the ovary: a matched control study of advanced-stage patients treated with cisplatin-based chemotherapy. Am J Obstet Gynecol 168 (4): 1178-85; discussion 1185-7, 1993. [PUBMED Abstract]
  55. Vencken PM, Kriege M, Hoogwerf D, et al.: Chemosensitivity and outcome of BRCA1- and BRCA2-associated ovarian cancer patients after first-line chemotherapy compared with sporadic ovarian cancer patients. Ann Oncol 22 (6): 1346-52, 2011. [PUBMED Abstract]
  56. Safra T, Borgato L, Nicoletto MO, et al.: BRCA mutation status and determinant of outcome in women with recurrent epithelial ovarian cancer treated with pegylated liposomal doxorubicin. Mol Cancer Ther 10 (10): 2000-7, 2011. [PUBMED Abstract]
  57. Rustin GJ, van der Burg ME, Griffin CL, et al.: Early versus delayed treatment of relapsed ovarian cancer (MRC OV05/EORTC 55955): a randomised trial. Lancet 376 (9747): 1155-63, 2010. [PUBMED Abstract]

No hay comentarios:

Publicar un comentario