lunes, 20 de mayo de 2019

Las terapias biológicas pueden mejorar el tratamiento de las alergias alimentarias

Los tratamientos biológicos auguran un futuro prometedor en alergias

Las terapias biológicas pueden mejorar el tratamiento de las alergias alimentarias

·         El empleo de tratamientos biológicos ha tenido buenos resultados en enfermedades alérgicas, como el asma o la dermatitis atópica    

Valencia, 20 de mayo de 2019. El uso de tratamientos biológicos anti-IgE puede mejorar la seguridad y eficacia de la inmunoterapia oral en niños con alergia alimentaria, según datos expuestos en el XLIII Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) que se ha celebrado en Valencia. Para los expertos reunidos en estas jornadas, los resultados obtenidos hasta el momento son prometedores y abren un nuevo camino en el tratamiento de la alergia alimentaria, sobre todo con los datos positivos obtenidos hasta el momento en asma y dermatitis atópica.

La prevalencia de alergia alimentaria ha aumentado en los últimos años, y afecta a un 8% de los niños españoles, según datos de SEICAP. En la actualidad los únicos tratamientos empleados son la evitación del alimento alergénico y, en el caso de algunos alimentos como la leche y el huevo, la inmunoterapia oral, con la que se consigue inducir la tolerancia al alimento de forma progresiva. Una revisión reciente publicada en Current Allergy and Asthma Reports confirma el estudio actual sobre el uso de tratamientos biológicos para la prevención de reacciones alérgicas graves después de la exposición accidental a uno o más alimentos en personas con alergias, así como de su eficacia y seguridad como complemento de la inmunoterapia oral con cacahuete. “Las terapias biológicas constituyen el futuro del tratamiento de las enfermedades alérgicas, en el caso de la alergia alimentaria nos van a permitir mejorar aún más los resultados obtenidos con los tratamientos de inmunoterapia oral, mejorando tanto la seguridad como la eficacia”, subraya el doctor Jaime Lozano, miembro del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de la SEICAP y moderador de la Mesa ‘Tratamientos Biológicos en patología alérgica Pediátrica’, que ha tenido lugar en el Congreso de SEICAP.

Hasta el momento, el empleo de los tratamientos biológicos ha tenido buenos resultados en enfermedades alérgicas como el asma o la urticaria crónica espontánea. “Hace más de diez años que se aprobó el primer anticuerpo monoclonal para uso en patología alérgica, en concreto Omalizumab, para asma alérgica. Posteriormente se ha ampliado su edad a mayores de seis años y se ha añadido su indicación terapeútica para urticaria crónica espontánea en mayores de 12 años”, sostiene el doctor Lozano. Este tratamiento ofrece ventajas como su alto perfil de seguridad, una elevada eficacia y una mejora de las comorbilidades que acompañan al asma alérgica.

En los últimos años ha finalizado el desarrollo clínico de otros tratamientos biológicos para su uso en asma, lo que ha permitido que recientemente se aprobasen otros tratamientos como Mepolizumab (anti-Il5), aprobado por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) en mayores de 6 años, o dupilumab (anti-Il4/Il13) aprobado recientemente en mayores de 12 años con asma grave. Algunos de estos tratamientos todavía no están disponibles en nuestro país. En EEUU la Food and Drug Administration (FDA) ha aprobado el uso de Benralizumab (Anti- Il5R) en mayores de 12 años.  

Una revisión publicada en Current Opinion in Allergy and Clinical Inmunology confirma que la adición de productos biológicos ha demostrado ser un método eficaz para lograr el control del asma.

En dermatitis atópica también se han obtenido resultados prometedores. “Las características principales del eccema atópico son la alteración de la barrera cutánea y la disregulación inmunológica. Por ello, se ha demostrado como los casos graves que no mejoran con la terapia convencional puede beneficiarse de la terapia biológica”, indican los expertos reunidos en el Congreso de SEICAP. “El conocimiento cada vez mayor de  su fisiopatología y la aparición de nuevas moléculas, como dupilumab, tralokinumab, baricitinib o upacitinib, nos pueden hacer posible el control a largo plazo de los niños con esta patología crónica”, aseguran.

Futuro próximo
La disponibilidad de estos y otros tratamientos no biológicos en desarrollo “permitirá una mayor precisión en el establecimiento de tratamientos personalizados y más eficaces, en función de las características feno-endotípicas de cada paciente”, indican los expertos reunidos en el Congreso de SEICAP. Sin embargo, añaden, “existen limitaciones importantes que será necesario abordar como: la identificación de marcadores clínicos y biológicos que orienten en la prescripción y seguimiento de los tratamientos, el establecimiento de criterios adecuados de coste efectividad, o las potenciales interacciones entre estos tratamientos, entre otras.”

Por último, “el coste de estos fármacos es muy elevado, y no se dispone de datos en cuanto a dosis y duración optimas, y, aún más importante, de coste-eficacia, lo que resulta crucial para la aceptación de la financiación pública en el contexto de medicina basada en la evidencia”, concluyen.


Más información: www.seicapcongreso.com

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