martes, 25 de mayo de 2010

Compartir o no placenta condiciona la gestación gemelar - DiarioMedico.com


Susana Gámir, María de la Calle y Enrique Iglesias (1 de 2)
Susana Gámir, María de la Calle y Enrique Iglesias, en el curso celebrado en La Paz. (José Luis Pindado)

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ESPAÑA
aumentan las incidencias
Compartir o no placenta condiciona la gestación gemelar
El diagnóstico de la corionicidad en el primer trimeste de la gestación gemelar es esencial. Las gestaciones monocoriales, por ejemplo, requieren un seguimiento cada dos semanas porque tienen muchas más complicaciones, como el síndrome de transfusión feto-fetal.


Ana Callejo Mora - Martes, 25 de Mayo de 2010 - Actualizado a las 00:00h.


Una de cada 180 gestaciones es gemelar. Éstas se han incrementado, sobre todo con las técnicas de reproducción asistida, y se trata de embarazos de alto riesgo, tanto para la madre como para los hijos. El hecho de que la incidencia de las gestaciones múltiples vaya en aumento es la razón por la que se ha dedicado a este tema una mesa redonda en el Curso de Actualización en el Manejo de la Patología Obstétrica, organizado y celebrado en el Hospital Universitario La Paz, de Madrid, y auspiciado por la Sociedad Madrileña de Obstetricia y Ginecología.

María de la Calle, del Servicio de Obstetricia de La Paz y profesora de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, que ha dirigido el curso junto con Enrique Iglesias, presidente de la Sociedad Madrileña de Obstetricia y Ginecología, ha destacado la importancia de la corionicidad dentro de la gestación gemelar. No es lo mismo que cada gemelo tenga su placenta como que la compartan.

A las gestaciones gemelares monocoriales se les hace un seguimiento cada dos semanas porque tienen muchas más complicaciones

Por ello, el diagnóstico de la corionicidad en el primer trimestre es esencial. También lo es el seguimiento: "Sometemos a las mujeres con embarazos gemelares a un estricto seguimiento en hospitales, en unidades de alto riesgo. A las gestaciones bicoriales (dos placentas) -las que más incidencia tienen ahora- les estamos haciendo ecografías cada cuatro semanas y a las monocoriales (una placenta) les hacemos un seguimiento cada dos semanas porque tienen muchas más complicaciones, como el síndrome de transfusión feto-fetal, en las que un feto actúa como donante de sangre y el otro como receptor".

Nuevo abordaje
Para evitar que se produzca este cuadro tan grave existe un nuevo tratamiento: la coagulación láser. Mediante fetoscopia se introduce una cámara dentro del útero y se coagulan las anastomosis, es decir las uniones entre los vasos. Son embarazos que nunca se dejan llegar hasta el final por su elevada morbimortalidad. Se provoca su fin en la semana 37 ó 38.

Según la ginecóloga de La Paz, en las gestaciones bicoriales la complicación más frecuente es el crecimiento intrauterino retardado selectivo, cuando un gemelo crece más que el otro. "El más pequeño tiene alteración del Doppler, lo que implica un compromiso hemodinámico. A veces hay que finalizar antes el embarazo para favorecer al niño que está más afectado. En los casos en los que fallece uno de los gemelos dentro del útero, se continúa la gestación hasta que el gemelo que sobrevive esté maduro y tenga la capacidad suficiente para vivir fuera del útero".

La tendencia actual de las técnicas de reproducción asistida es evitar la transferencia de más de dos embriones para que no se produzca una gestación triple. A las pacientes con más de dos fetos se les plantea también la posibilidad, con la discusión ética que plantea, de la reducción de alguno de los embriones para disminuir el riesgo de la madre y de los fetos.

La rotura prematura de membranas se asocia con un 18 por ciento de las gestaciones y desencadena el 40 por ciento de partos prematuros

Susana Gámir, médico adjunto del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Infanta Sofía, en San Sebastián de los Reyes (Madrid), ha hablado de la posible corioamnionitis en la rotura prematura de membranas y el riesgo de rotura uterina en mujeres con cesárea anterior en parto prematuro.

Según Gámir, "la rotura prematura de membranas se asocia con un 18 por ciento de las gestaciones y desencadena el 40 por ciento de los partos prematuros. Aproximadamente un tercio de roturas prematuras se complican con la infección de las membranas y de la placenta (corioamnionitis), lo que repercute en la morbilidad de la madre y el recién nacido. En la madre, al haber un ambiente infectado, se altera la progresión del parto y la capacidad de contracción del útero y aumenta la atonía uterina. En el niño se asocia a complicaciones respiratorias, neurológicas e infecciosas".

¿Parto vaginal o cesárea?
La ginecóloga del Infanta Sofía también ha explicado el debate que gira alrededor de la vía óptima de terminación de la gestación que plantea si inducir el parto o finalizarla con una cesárea. "Se individualiza cada caso, tomando la decisión en función de la indicación de la cesárea previa, del tipo de trabajo de parto y del peso fetal. Así se estima la probabilidad de parto vaginal. El riesgo de rotura uterina depende, además del tipo de trabajo de parto, de otros factores como el período intergenésico, la edad materna y la obesidad".


Gestación gemelar con placenta única. (2 de 2)
Gestación gemelar con placenta única. (DM)

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