REDUCE LA MUCOSITIS ORAL
Desarrollan una nueva molécula contra los cánceres de cabeza y cuello
El estudio, en el que participan matemáticos de la Universidad de Oviedo, se ha publicado en Plos One.
Europa Press | 04/05/2016 13:39
Investigadores internacionales han desarrollado una molécula que, en modelos animales, ha demostrado eficacia terapéutica en el tratamiento de los cánceres de cabeza y cuello. El nuevo péptido, derivado de la proteína AMP-18, no sólo retrasa el crecimiento de los tumores sino que también mitiga los efectos adversos de la radioterapia.
El hallazgo es fruto de la colaboración de diferentes grupos de la Universidad de Chicago, la Universidad de Harvard, el Hospital de Mujeres de Boston y la Universidad de Oviedo.
El trabajo, que se acaba de publicar en Plos One, se ha centrado en un nuevo factor que interviene en el crecimiento de las células epiteliales normales, mitiga la mucositis oral y actúa también sobre la supresión de las células cancerosas. El estudio evaluó los efectos terapéuticos del AMP-18 (gastrokina-1) en un modelo animal clínicamente relevante para el cáncer de cabeza y cuello.
Los investigadores indujeron tumores en la parte anterior de la lengua de los animales, a los que sometieron a radioterapia. El tamaño de los cánceres se analizó mediante un sistema de imágenes in vivo y la extensión de la mucositis oral se comparó en animales tratados con el péptido AMP-18 y en un grupo de control.
El director del Grupo de Problemas Inversos, Optimización y Aprendizaje Automático del Departamento de Matemáticas de la Universidad de Oviedo, Juan Luis Fernández Martínez, indica que, los resultados del ensayo revelaron una "sinergia" entre la administración del péptido y la terapia de radiación.
Los tumores tratados con esta molécula mostraron un crecimiento inhibido con respecto a los que solo recibieron radioterapia. AMP-18 retrasó el inicio de los tumores y redujo la severidad de la mucositis oral inducida por la radioterapia.
Fernández Martínez subraya que la colaboración de la Universidad de Oviedo consistió en el análisis bioinformático de las vías genéticas implicadas tras la administración de la molécula a las células cancerígenas. Su grupo se centró en el estudio de expresión de los genes en diferentes tiempos después de la administración del fármaco y en la búsqueda de los cambios con respecto a un conjunto de células no cancerígenas.
Fernández Martínez añade que el trabajo es un "claro ejemplo de cómo la colaboración multidisciplinar entre equipos de médicos y de matemáticos puede resultar beneficiosa en el análisis de problemas muy complejos". El grupo de Problemas Inversos de la Universidad de Oviedo mantiene una relación fluida con otras instituciones internacionales desde 2013.


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