viernes, 21 de julio de 2017

Diagnóstico del Alzheimer con una analítica - Internacional - Elmedicointeractivo.com

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El Médico Interactivo

Diagnóstico del Alzheimer con una analítica

Un análisis de sangre permite detectar las placas de beta amiloide que sirven para diagnosticar el Alzheimer




Investigadores de la Universidad de Washington en St. Louis (Estados Unidos) han logrado por primera vez detectar mediante un análisis de sangre la presencia de placas de proteína beta amiloide en el cerebro, que es actualmente el principal marcador diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer.
Estas placas pueden acumularse antes de que los pacientes comiencen a experimentar los primeros síntomas de pérdida de memoria pero hasta ahora la única manera de detectarlas en el cerebro es mediante una tomografía por emisión de positrones (PET, en sus siglas en inglés), cuyo uso es mucho más caro, o mediante una punción lumbar, que por su parte es un procedimiento más invasivo.
Lo ideal sería que una prueba de detección basada en un análisis de sangre identificara a las personas que han empezado a desarrollar la enfermedad antes de que la enfermedad pueda diagnosticarse de forma sintomática.
Por ello, ha reconocido el investigado Randall Bateman, principal autor del estudio que publica la revista 'Alzheimer's & Dementia', la novedad de su hallazgo es que esta prueba en sangre "permite detectar si la beta amiloide ha comenzado a acumularse en el cerebro".
"Esto es emocionante porque podría ser la base para una rápida y barata prueba de detección en sangre que permita identificar a las personas con alto riesgo de desarrollar la enfermedad", ha destacado.
A medida que el cerebro se involucra en las tareas cotidianas, produce continuamente y elimina la beta amiloide. En ocasiones se diluye en sangre y otras veces queda flotando en el líquido céfalo raquídeo. Y cuando esa acumulación aumenta puede acabar adhiriéndose en forma de placas a las neuronas, provocando daño neurológico.
Los estudios previos realizados con análisis de sangre habían demostrado que los niveles detectados de esta proteína no estaban directamente correlacionados con los niveles acumulados en el cerebro, lo que podía dar lugar a falsos positivos.

Midieron tres subtipos de la proteína

En su trabajo, Bateman y su equipo midieron los niveles en sangre de tres subtipos de esta proteína (la beta amiloide 38, 40 y 42) utilizando un análisis altamente preciso mediante espectometría de masas para ver si tenían alguna relación con los niveles acumulados en el cerebro.
Los investigadores estudiaron a 41 personas de más de 60 años de los que 23 dieron positivo en el análisis de la proteína, lo que significa que tenían signos de deterioro cognitivo. El PET y la punción lumbar también permitió detectar la presencia de placas amiloides en el cerebro o alteraciones amiloides en el líquido cefalorraquídeo. Los investigadores también midieron subtipos amiloides en 18 personas que no tenían acumulación de amiloide en el cerebro.
Para medir los niveles de la proteína, así como la evolución de su producción con el tiempo, los investigadores dibujaron 20 muestras de sangre de cada individuo durante 24 horas, y vieron que los niveles de la beta amiloide 42 en relación con la 40, que eran entre un 10-15 por ciento más bajos en las personas con placas amiloides.
"Las placas amiloides se componen principalmente de beta amiloide 42, por lo que probablemente significa que se está depositando en el cerebro antes de pasar al torrente sanguíneo", ha explicado Bateman, reconociendo que "aunque las diferencias no son grandes, son muy consistentes".
"Nuestro método es muy sensible, y sobre todo cuando se tienen muchas muestras repetidas como en este estudio, por lo que podemos estar muy seguros de que la diferencia es real. Incluso una sola muestra puede servir para distinguir quién tiene placas de amiloide.
Las placas de beta amiloide son uno de los dos herramientas clave para detectar el Alzheimer, dado que la otra es la presencia de ovillos de una proteína cerebral conocida como tau, de modo que "si también se pudieran desarrollar análisis en sangre para esta proteína que pudieran combinarse sería un gran paso para conseguir predecir o prevenir la enfermedad", ha reconocido Bateman.

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